Por la carretera que une Agramunt con Artesa de Segre se alcanza el núcleo de Montclar. Paz y tranquilidad acogen al viajero que se adentra en busca del castillo que se encuentra a la entrada del pueblo.Según parece el actual castillo se asienta sobre antiquísimos restos de una antigua torre romana. Su documentación arranca del año 981. Su construcción con sillería de piedra perfectamente tallada cobija en su base una gran cisterna que recogía el agua de lluvia y que podía extraerse desde un brocal de la primera planta.

La piedra utilizada y recogida del entorno del castillo, es de la denominada pedra testimoni.La parte más antigua sin duda es la planta baja y la torre junto al granero parece fue la torre del Homenaje del antiguo y primitivo castillo (siglo II) que como decíamos sirvió de soporte para el actual.
Observando el aspecto externo podemos distinguir a través de las piedras, de la edad de la construcción. Hasta unos cuatro metros de altura corresponden al siglo XIII y la superior al siglo XV.
La última reforma fue hecha el año 1635 de lo cual queda constancia en la grabación que se observa sobre la puerta de entrada.

Situado en el casco urbano del municipio
Propiedad de la familia Miguel.


Construido el 1635
 

 

La leyenda cuenta que las batallas que se dirimieron en sus proximidades frente a los musulmanes fueron de una gran dureza. El señor de Montclar lograba hacer prisioneros con cierta facilidad merced a su bravura. Una vez consumada la conquista de Lleida los propietarios del castillo se convirtieron en los colonizadores de las tierras arrebatadas a los musulmanes.
Mas adelante el castillo pasó a dominio de los descendientes de Arnau Mir de Tost, en principio a los Cabrera (por matrimonio) ya que la hija pequeña d'Arnau, Legarda; casó con Ponç I vizconde de Girona y señor de Cabrera. Durante los años que siguieron su hijo Guerau de Cabrera hereda de su abuelo el patrimonio y el condado d'Urgell.
Años después, Guerau II de Cabrera que había ampliado a fuerza de conquistas su prosperidad, cede a los Ribelles sus dominios merced a otra boda entre una hija suya, Marquesa, y Gombau II de Ribelles. Con los Ribelles, Montclar y Montsonís, forman un señorío de gran poder dando principio a su máximo esplendor.

 

   De la historia de Montclar, destaca que en el periodo comprendido desde el 1200 hasta hoy tan solo cinco familias han sido sus propietarios: los Cabrera, los Ribelles, los Ponts, los Despujol y desde 1986 los Miguel cuyo linaje proviene del Baix Empordà (castillos de Palau Sator, Palau Sacosta y Púbol).
Como en la mayoría de los castillos, algo hay que los caracteriza unos de otros, o ofrecen detalles que los distinguen entre sí. En Montclat se puede observar un gran comedor donde se celebraron cenas medievales (aún hoy se puede alquilar para reuniones), la prisión (estaban un tiempo hasta realizar el juicio y se les daba a los reos comida) y las mazmorras (no se les daba comida y no salían jamás) y unas rótulas de piedra desde donde podían ser observados.
Es también interesante la tribuna abierta junto a la capilla desde donde los señores de la casa podían seguir los oficios sin salir de casa y mezclarse con el pueblo.


Visita guiada de una hora de duración, todos los días de la semana para grupos previa reserva.
Domingos por la mañana, visitas no concertadas a las 11 y 12,30 horas (particulares y grupos reducidos).
Abierto todo el año. Julio y agosto consultar al teléfono 973.40.20.45  

  

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